Thursday, 16 May 2013

La visita de hoy a nefrología

Hoy te tenido mi visita número tres como paciente externa y por primera vez he notado al médico preocupado de que la creatinina siga rondando los 300.
Me ha explicado que calculándolo en base a un margen de error de un 10% en los análisis por parte del laboratorio mi creatinina del último mes está estancada, tanto que es una linea recta, tan recta como se puede lograr...
El caso es que hemos llegado a la siguiente conclusión, bueno ha llegado él, y yo he tenido que asentir...
Hay que hacer otra biopsia para la semana que viene.
Si no me equivoco intentará volver a ser él quien la haga (el fue quien hizo la primera tres semanas después del trasplante) y sería para el viernes que viene.
Me ha dicho que ese mismo día que me hagan la biospia me darán los resultados iniciales, no completos, pero sí más o menos para saber qué está pasando y si le pasa algo al injerto.
Y la siguiente cita como paciente externa , el jueves 30 de Mayo, me darán ya todos resultados de la biopsia y tomarán decisiones.
Además me ha reducido en 1 mg el medicamento anti rechazo de la manana ya que al parecer estaba haciendo picos demasiado altos en sangre de medicamento que es malo para el trasplante.
En fin, a ver si pasan rapidito estas dos semanas y sabemos a qué atenernos...
Yo de momento me prepararé mentalmente para mi extracción de la via subclavia que será manana viernes a las tres de la tarde.

Wednesday, 15 May 2013

Mi cirujano

Mi cirujano, Hakim para mí, como él mismo insistía, es un hombre amable, más bajito que yo y tan próximo y cercano que venía todas las mananas que podía a visitarme a cuidados intensivos. Siempre ha sabido cómo iba progresando, estaba implicado activamente en mi tratamiento y me dijo:
"Los médicos pueden romperse la cabeza haciéndote ecografías y dudando si el rinon es bueno y va a funcionar, pero yo lo he tenido en mis manos, yo lo he sacado del cuerpo de tu marido, y yo sé si es nino o nina. Y yo te digo que tienes un rinon estupendo. Todo va a salir bien. Paciencia".
Un hombre con una sonrisa siempre, que venía y me acariciaba dulcemente la mano para darme ánimo y se preocupaba y que cuando no podía venir él, mandaba a Irene, su encantadora segunda mano.

Me habían dicho que es un gran médico y que era muy bueno. Hoy me entró curiosidad y me fuí a investigarle online. Aquí lo que me ha contado la Wikipedia y una entrevista que le hizo una revista. Cada día me gusta más mi cirujano.

Wikipedia


Nadey Hakim [1] es un médico, cirujano y prolífico autor. Él es Director de unidad quirúrgica de trasplante de West London en el Imperial College Healthcare NHS Trust. MD de la Universidad de París Descartes. Premio Facultad de medicina Cochin Port Royal. Formación quirúrgica Hospital de Guy, doctorado de la University College London. Beca gastrointestinal Mayo Clinic y trasplante beca Universidad de Minnesota. Ha publicado más de 150 artículos revisados por pares y ha escrito/editado 21 libros de texto en el campo de la cirugía General, de trasplante y bariátrica. Ha comenzado con éxito el primer programa de trasplante de páncreas en el SE de Inglaterra. Editor en jefe de internacional cirugía (2000), Editor emérito Internacional (2011 hasta la fecha), en la Junta Editorial de procedimientos de trasplante, injerto, Experimental y clínica de trasplante. Ex Presidente de la sección de trasplante de la RSM. Representó a Gran Bretaña en el equipo internacional que ha realizado el primer trasplante de brazo del mundo. Es el primer profesor Max Thorek de cirugía. Es profesor adjunto de cirugía de trasplante en el Imperial College de Londres. Recibió cátedras honorario de la Universidad de Lyon, Ricardo Palma Lima Perú, Universidad 3EM Ankara, Universidad de São Paulo y fue profesor visitante en varias instituciones en todo el mundo incluyendo Harvard y la clínica de Cleveland. Fue el Presidente número 35 de la International College of Surgeons. [2] Recibió el 2007 J. Wesley Alexander Prize por sus investigaciones sobresalientes en el campo de los trasplantes. Es Tutor de la escuela de Londres de cirugía de trasplante 2008 hasta la fecha. Miembro del Consejo de la sociedad real de medicina 2009-2012. Secretario Honorario de la Royal Society of Medicine (2011 hasta la fecha). Recibió la Gran Cruz de la orden de San Juan de Jerusalén 2010. Asesor Especialista a Niza en nuevas intervenciones de trasplante 2010 hasta la fecha. Miembro del Comité de examen internacional de cirugía bariátrica (IBSRC) 2010. Miembro honorario de la Asociación de cirujanos de la India (ASI) 2010. Real Colegio de cirujanos de Inglaterra Asesor 2013 en adelante.



Entrevista /  Exsero por John Brewer


El Profesor Nadey Hakim tiene la habilidad para cambiar la vida de las personas. Exsero le visitó en su práctica de Londres y reunió con un médico ocupado para quien nunca hay suficientes horas en un día.


Profesor Hakim es un hombre con prisa, a menudo trabajando 18 horas diarias. Es Director quirúrgico de la unidad de trasplante West London Hammersmith Hospital y divide su tiempo entre la ejecución de prácticas privadas en Londres, cumplir con sus deberes como Presidente Mundial de la International College of Surgeons y dando numerosas conferencias alrededor del mundo.
Nadey Hakim es también un hombre de muchos talentos. Además de ser uno de los principales cirujanos del mundo del trasplante, habla nueve idiomas, incluyendo el ruso, hebreo y japonés recientemente adquirido. También es un consumado clarinetista, después de haber publicado una grabación en CD y es un escultor experto.

Con gran encanto y modestia, señala una carta en la chimenea en su consultorio en Harley Street, Londres. Es del Palacio de Buckingham, agradeciéndole el regalo de un busto de bronce de la Reina esculpido. "Le debe haber gustado de verdad,", dice con evidente entusiasmo. "Me dicen que es muy inusual que acepte regalos de los miembros del público."

En un mundo en rápida evolución, considera el tiempo como una materia preciosa y no para pierde el tiempo viendo la televisión o simplemente aburrido en casa. Complacer sus aficiones artísticas y lingüísticas es lo que Nadey Hakim considera descanso y relajación. Fue el deseo de lograr resultados rápidos lo que primero le atrajo a la cirugía. "Yo nunca podría haberme convertido en un médico, administración de pastillas y medicamentos que pueden o no pueden trabajar durante un período de tiempo," dice. "Ser capaz de mejorar la vida de alguien que ha sufrido durante años con una operación que sólo lleva unas pocas horas me da gran placer", explica. "Con la cirugía de trasplante, se obtiene un resultado inmediato que cambia la vida de un paciente literalmente de la mañana a la noche".

Nacido en el Líbano hace 50 años , Prof. Hakim dice que siempre había querido ser médico. Cuando era un niño, le gustaba diseccionar las cosas, incluso los extraños insectos. "Recuerdo que me gustaba desarmar juguetes y recomponerlos de nuevo", dice. "Siempre estaba fascinado por ver cómo funcionaban las cosas. En el Líbano, la palabra 'Hakim' significa realmente sabio o a un médico, por lo que supongo que era un presagio, aunque ninguno de mi familia eran médicos." Se formó como cirujano en París, Londres y Estados Unidos, antes de ser nombrado como Consultor en el Hospital de St Mary Londres, con sólo 35 años de edad.

Después de dos años, él había realizado el primer trasplante de páncreas del Reino Unido. Tres años más tarde, las habilidades del joven cirujano logran reconocimiento mundial cuando forma parte de un equipo que lleva a cabo el primer trasplante de brazo del mundo en Lyon, Francia. Siguió en 2001 por el primer trasplante de brazo doble del mundo otra vez en Lyon.

En casi 20 años de práctica, ha realizado más de 1.500 operaciones de trasplante, especializado en el trasplante de riñón y páncreas. "Hemos hecho grandes progresos en el tratamiento de rechazo y desarrollo de técnicas quirúrgicas que nos ayudan a realizar operaciones exitosas mucho más rápidamente", dice. "Por ejemplo, cuando empecé con trasplantes de riñón tuvimos una tasa de éxito de aproximadamente el 80%. "Ahora es 97.8% y la operación se ha convertido en casi rutina."

Trasplante de páncreas como una cura de la diabetes es menos conocido y Prof. Hakim admite que algunos médicos de familia no son aún conscientes de ello. "Ahora hemos realizado más de 150 los trasplantes de páncreas y hemos tenido un éxito fantástico. Cuando empecé la operación era muy larga, alrededor de 10 horas. Ahora sólo tarda unas dos o tres horas. Aparte de costo, reduciendo el tiempo del paciente bajo anestesia para cualquier operación hace una gran diferencia en las tasas de recuperación y el alivio del dolor.

"Fui invitado recientemente a un partido por uno de mis pacientes que tenían un riñón y trasplante de páncreas. Ella estaba celebrando el décimo aniversario de la operación y había invitado a otros pacientes así. Fue muy agradable verlos todos sanos y capaces de disfrutar de la vida".

La prevención de rechazo ha sido un reto común para todos los trasplantes y avances en lo que llama Prof. Hakim 'supresión inmune inteligente' ha sido clave para superarlo. "Ahora tenemos medicamentos que específicamente atacan sólo a las células que pueden provocar rechazo, en lugar de afectar a todo el cuerpo. En los viejos tiempos se utilizaron corticosteroides que golpeó a todo y causó efectos secundarios no deseados, a menudo haciendo que la gente se viera hinchada o gorda. Por esa sola razón, muchos pacientes, especialmente las mujeres, dejaban de tomar sus medicamentos." Sin embargo, hay un problema constante que no ha sido resuelto: la escasez de órganos.

En el Reino Unido solo, Prof. Hakim dice que actualmente hay 6.000 personas esperando un trasplante de riñón y sólo 1.500 operaciones realizadas cada año. "La lista de espera está creciendo todo el tiempo y sin órganos no podemos hacer trasplantes", afirma. "La única forma de solucionar esto es adoptar un sistema de 'opt out', tal como lo han hecho en Francia, Italia y España, donde los órganos pueden ser utilizados a menos que el individuo ha declarado previamente lo contrario. En vez de llevar una tarjeta de donante, la gente podría llevar una tarjeta si no quieren que sus órganos utilizados."

El control de la infección y mantener la práctica aséptica es otro desafío que sigue existiendo en muchos hospitales, a pesar de todos los avances en tecnología médica. Para el profesor Hakim y sus colegas es particularmente importante. "Muchos de nuestros pacientes tienen infecciones como la hepatitis B, a veces C y el VIH incluso. No es el paciente que está en riesgo, pero los médicos y enfermeras. Contraer la infección puede ser un desastre absoluto. Por esta razón han apoyado siempre el doble enguantado y recomendamos a todos los asistentes. "Todavía hay muchos cirujanos que no toman esta precaución porque están preocupados por perder la sensibilidad. Con los modernos guantes hechos de material muy suave ya no es un problema. Tengo que decir que es un poco como la gente que no quiere usar un condón. Si no están correctamente protegidos, se infectarán. Estos días, incluso triple guante a veces, no es un problema."

Prof. Hakim considera el uso de ropa de cirugía de un solo uso como otro requisito esencial en la prevención de la propagación de la infección. "Ellos son vitales y los llevamos usando durante muchos años", dice. "Recuerdo cuando era un junior hace 25 años, que incluso tenía guantes reutilizables, que parece risible estos días. Había líneas de guantes que se colgaban a secar en el quirófano. Era como una lavandería. "A largo plazo los productos de un solo uso son más baratos, no tienes que lavar y esterilizarlos y son sin duda más seguros, que es probablemente la consideración más importante". Hacia fuera en las salas de hospital, Prof. Hakim sugieren que consultores – senior doctores que dirigen y ayudar a formar equipos de jóvenes – podrían dar un ejemplo usando Batas desechables sobre los trajes que usan todos los días en sus rondas. "Consultores en todo el mundo solían usar batas blancas que terminaban viéndose bastante mugriento y tenían que ser lavadas todo el tiempo, dice. "Tal vez deberíamos ahora usar las desechables disponibles."

De cara al futuro, cree que el ritmo de progreso médico finalmente hará trasplante a cirujanos como sí mismo redundante. En las próximas décadas, él espera ver un mayor uso de órganos artificiales. También prevé gran potencial en la medicina regenerativa, que en última instancia podría conducir a la utilización de células madre, administrado por inyección, para reparar órganos defectuosos. "Se convertirá en un procedimiento radiológico, con la gente de rayos x haciéndolo, no un cirujano," él dice. "La ciencia médica se mueve a un ritmo tan fantástico, tenemos nuevos tratamientos disponibles que hacen la cirugía innecesaria. Ya está sucediendo. Estoy seguro que llegará, aunque probablemente no en mi vida, cuando el papel del cirujano se limitará a los casos de trauma, tratando con los resultados de los accidentes, reparar huesos rotos y similares. "Incluso hoy en día, la cirugía se está convirtiendo en mucho más especializados. Con restricciones en las horas de trabajo y la necesidad de eficiencia, ahora tienes cirujanos que realizan sólo una o dos operaciones específicas. Hora tras hora, semana en la semana, la misma operación. Tengo que decir que creo que es muy aburrido.

"Soy feliz haciendo lo que hago. En los últimos años he ramificado en cirugía bariátrica para el tratamiento de la obesidad. Inserte un globo en el estómago del paciente, o poner una banda de vuelta alrededor de él. Su apetito se reduce grandemente, comer menos y perder peso permanentemente. Que obtenga un resultado rápido, que es lo que el paciente quiere, y me parece que es muy gratificante". Con una sonrisa, añade, "como un cirujano, me gusta pensar que mi trabajo no va a desaparecer y los beneficios, que durarán toda la vida. Es, probablemente, por qué me gusta hacer escultura tanto. Espero esto no suena egoísta, pero me gustaría tener algo que mostrar por mis esfuerzos". Esos esfuerzos son apreciados por miles de pacientes en todo el mundo que deben sus vidas a habilidades quirúrgicas de Prof. Hakim – y también tiene un admirador muy especial de sus habilidades como un escultor.

Autor

John Brewer

El POST OPERATORIO Y MI MES EN EL HOSPITAL




Obviamente al final todo se sabe, y no tardé mucho en conocer los detalles de cómo había ido la operación, por qué había sido tan larga y demás.

Resultó que en la ecografía que hicieron entre operaciones vieron que el riñón no tenía buen flujo de sangre y estaba sufriendo. El cirujano me explicó que mis dos riñones poliquísticos son tan grandes que al abrir el vientre para colocar el nuevo tuvo problemas de espacio y le costó encontrar un buen lugar para ponerlo. No quedaba más remedio que meterme de nuevo a quirófano y recolocarlo.

Y menos mal que así lo hicieron. Cuando me abrieron apenas 20 minutos después por segunda vez el riñón estaba ya la parte superior oscurecido y sin riego, asfixiándose. Seguramente lo hubiera perdido en 24 o 48 horas. Por lo tanto la segunda operación lo salvó. Aunque luego me enteré que había sufrido daño tubular agudo al hacerme la biopsia tres semanas después de la operación. Lo que no saben es si ese daño es de la primera operación, o de los tratamientos posteriores.

Todos los días me sacaban sangre, tres veces o cuatro al día y me hacían una radiografía del pecho dos veces al día, ya que de la segunda operación salí con colapso pulmonar y encharcamiento. Por eso me tuvieron con respiración asistida hasta el quinto día cambiando según iba mejorando los tipos de máscaras de más grandes a más pequeñas hasta tener sólo los tubitos que se meten en la nariz. Además estaba conectada a los monitores, tenía la sonda de la orina que me quitaron el día 7, la sonda para el drenaje de sangre de la herida, una vía en el cuello para medicación intravenosa y otra vía en uno de los brazos y cientos de moratones por ambos brazos. Algunos de esos moratones aún los tengo después de un mes. Mis vías en los brazos se rompían constantemente y tenían que ponerme nuevas. Esto fue a causa de la heparina, una medicación intravenosa para hacer la sangre menos densa, un diluyente, que el cirujano pidió que me pusieran para ayudar en la recuperación de esa parte del injerto que estaba oscura y sin flujo de sangre. Y a la que tuve una reacción alérgica. Aunque en un segundo examen salió que no era alérgica a la heparina 100% pero esta medicación me bajó las plaquetas a casi 30 y la hemoglobina a 6 y pico.

Hay que tener en cuenta que mi función renal anterior a la operación era aún de un 15% y que mis riñones aún funcionaban y por tanto orinaba sin problemas. Eso supuso después un desafío para los médicos que no podían calcular cómo iba en riñón nuevo en base a la orina que hacía. Después de la operación estaba orinando entre 4 y 5 litros al día, una barbaridad para los médicos, pero eso no les servía de referencia, salvo para saber que tenía y tengo que beber un mínimo de 6 litros de agua al día para no deshidratarme. Y es que la deshidratación junto con el poco flujo de sangre al injerto son sus dos mayores enemigos. Esta es la razón de que durante muchos días tuvieran que ponerme suero para mantenerme hidratada. De hecho no comí nada hasta el cuarto día después de la operación y tampoco tenía hambre con tanto líquido en el cuerpo.

Durante la primera semana me hicieron casi todos los días dos o tres ecografías que mostraban buen flujo al riñón aunque seguía la parte superior del injerto sin alimentación sanguínea, cosa que no comenzó a mejorar hasta la tercera semana que parecía que se iba recuperando. El primer fin de semana después de la operación parecía que el riñón iba a comenzar a aclarar, es decir que la creatinina estaba bajando a buen paso, y de hecho llegó a bajar a 220. (Antes de la operación estaba en 287)

Ese fin de semana y por la repentina bajada de plaquetas y hemoglobina a los médicos no les quedó más remedio que ponerme una transfusión de sangre. Y el lunes comenzaron los problemas serios. La creatinina se disparó a 300 y pico, y aparecieron los anticuerpos de rechazo. Los médicos perdieron los nervios y me hicieron una resonancia con contraste, cosa muy mala para el riñón, y a continuación una resonancia magnética nuclear para comprobar que no había bloqueo de las venas de entrada y salida del injerto. Y yo sólo quería que me dejaran en paz.

El siguiente paso al aparecer los anticuerpos es tratarlo con inmunosupresor en vena, que no es otra cosa que un medicamento de inmunosupresión que borra todas las defensas del organismo y las deja a cero y a continuación un ciclo de intercambio de plasma sanguíneo con una máquina que se viene usando desde hace diez años y que hace ese trabajo. Es un tipo de diálisis pero no para toda la sangre sino para plasma. Te sacan tu plasma “contaminada” con los anticuerpos de rechazo y te meten plasma limpio que el laboratorio crea para ti. La sesión dura cerca de hora y media si la via de acceso es buena y si no da problemas. Yo no tenía vía de acceso y por eso me tuvieron que poner una en la ingle, que solo aguantó hasta la quinta sesión que fue horrible. Duró cuatro horas y la vía al final estaba colgando de un hilito. Por eso para las otras cinco sesiones de plasma me pusieron una vía subclavia, que aún llevo puesta. Los médicos aún no han decidido si voy a necesitar más plasma. El jueves pasado me sangraba la vía y tuve que ir a urgencias por la noche a que la limpiaran y pusieran un vendaje de presión… parece que está estable.

Después de los diez tratamientos de plasma, vuelven a hacerte de nuevo otro tratamiento de inmunosupresión. En mi caso funcionó y los anticuerpos de rechazo dos de ellos desaparecieron y el otro andaba en mínimos.

De nuevo parecía que la creatinina quería bajar pero nunca ha vuelto a bajar de 300. El caso es que los médicos necesitaban que mi hemoglobina estuviera por encima de 10 para hacerme la biopsia antes de mandarme a casa y de derivarme como paciente externa y por eso a la tercera semana volvieron a hacerme otra transfusión, de sangre “lavada” que le llaman, sólo la parte que necesitaba para subir la hemoglobina. Yo me negué durante toda la semana, no me había gustado nada que los problemas comenzaran después de la primera transfusión… pero la Epo que me estaban pinchando iba muy lenta y la hemoglobina no subía de 7 y pico. Dos bolsas después de sangre, la hemoglobina subió y pudieron biopsiar… pero… a los dos días la creatinina estaba otra vez en los límites altos, casi en 350.

Al menos la biopsia demostró que el riñón es bueno, que tiene riego, que no hay anticuerpos ni rechazo pero sí que había una cicatriz curándose y daño tubular agudo. Me explicaron que está como dormido. Y que tengo que tener paciencia pues la creatinina tardará en ir bajando. A pesar de que la paciencia y yo, no nos llevamos nada bien.

Hoy 12 de Mayo, a mes y dos días de mi trasplante, he tenido mi segunda visita como paciente externa, el sábado pasado tuve que ir al centro de diálisis del hospital y hacerme analíticas ya que el jueves pasado la creatinina estaba de nuevo en 348.

El médico que ha dicho que el sábado estaba en 321… y que si sigue bajando, cosa que descubriré el jueves en mi próxima consulta (por ahora voy lunes y jueves como paciente externa hasta nuevo aviso y tal vez los sábados para analíticas) tal vez no sea necesario hacer otra biopsia como planeaban. También me ha dicho que me van a dar cita para quitarme la vía subclavia, cosa que me alegra pues me duele bastante y es muy molesta para ducharse y dormir.

Tuesday, 14 May 2013

La operación


La operación




A pesar de haber pasado ya un mes de la operación, aún la tengo muy presente.

Al final me bajaron a quirófano casi a las once de la mañana y salió la asistente del cirujano jefe a recibirme junto con la anestesista y la enfermera. Me iban a dormir ahí mismo en la ante sala de quirófano pero Irene, la asistente del cirujano jefe quería que supiera que ya habían terminado con Johan y que le estaban cerrando. Que estaba fenomenal y ya le iban a subir a cuidados intensivos. Que el riñón se veía estupendamente y que todo había salido muy bien.

Recuerdo que pensé en mi familia y mis amigos, esperando fuera. De los que me acaba de despedir y mis dos hijos. Bajé en el ascensor caminando a quirófano con una almohada entre mis manos y una sonrisa llena de ilusión pero algo preocupada por cómo había ido todo con mi marido, el donante. Y a continuación recuerdo que pensé, “genial, está todo bien con él, ya está todo bien”.

La anestesista me dijo que pensara en algún lugar o vacaciones que fuera un recuerdo feliz y me acordé de nuestras visitas a bucear en nuestro coral favorito y los peces de colores del caribe de cuando vivíamos en la República Dominicana y no tardé ni un minuto en quedarme dormida. Eran entonces las 11 de la mañana.

A las 4 y media de la tarde recuerdo que se acercó Irene de nuevo a mi cama, estaba en una sala con enfermeras y monitores por todos lados y apenas me estaba despertando, sentí que me estaban haciendo una ecografía justo antes de que ella viniera y de repente me dijo con muchísimo cariño:

“Eva, parece que hay un problema, y tenemos que meterte de nuevo a quirófano. ¿Está bien, estás de acuerdo?” Miré al reloj y recuerdo que pensé que habían pasado muchas horas cuando me habían dicho que la operación debía durar un par de horas. Y le dije: “Supongo que si hay que volver, hay que volver” Y me durmieron de nuevo.

Cuando me desperté al fin, estaba con respiración asistida con una máquina de oxígeno y una máscara que casi me cubría toda la cara y hacía muchísimo ruido y recuerdo que no quería despertar, estaba agotada y no terminaba de ser consciente de dónde estaba ni qué había pasado. El reloj marcaba las 11 de la noche y las dos enfermeras que tenía junto a la cama se decían una a la otra que no respiraba y que no quería terminar de despertar. Eso fue como un toque de atención y pensé, claro que estoy despierta… y por más que quería respirar con la máscara aquella era muy complicado… y la enfermera dale que te pego, a decirme que inspirase y expirase y que no parara.

Recuerdo que pensé, ya que no recordaba la conversación de las 4 y media aún en cómo era posible que me hubieran metido a quirófano a las 11 y fueran las 11 de la noche y me estuviera despertando.

Fue entonces cuando decidieron media hora más tarde subirme a cuidados intensivos, a una cama junto a mi marido que se estaba tirando literalmente por las paredes. Y en la cama me pasaron por el pasillo junto a los ascensores y recuerdo a mis hijos, mi suegro, mi madre y hermana y una familia de amigos que estaban esperando y sus caras, como de angustia y a la vez alegría de verme al fin pasar delante de ellos camino de cuidados intensivos. No olvidaré jamás la cara de mi mamá.

Una vez junto a mi marido y a pesar de la máscara para respirar pude ir descubriendo lo que había pasado. Al parecer a él no le habían querido decir nada para no preocuparle y eso había sido peor. Su cara a pesar de los dolores por su propia operación y estar medio dopado con morfina fue lo mejor, el verle y saber que estábamos juntos de nuevo.

Cuando dejaron entrar a mi mamá y mi hermana a vernos antes de marcharse a casa por unos instantes, ninguna de ellas me dijo que estaba muy hinchada y daba miedo verme. Tampoco me dijeron hasta el día siguiente que había “cogido” durante la operación 7 kg.

Sorprendentemente sólo usé tres veces el botón de la medicación inyectada de morfina y calmantes ya que la herida en sí no me dolía, lo único que me costaba mucho respirar y estaba agotada. No logré apreciar hasta días después la sonda y lo maravilloso que es que la orina o ir al baño no sea una preocupación durante esos instantes.

Apenas pude dormir, pero ignorante de todo lo que había pasado durante la operación, descansé. Despertar junto a mi marido y poder cruzar un par de palabras fue una de las mayores alegrías, al igual que lo fue que le dejaran cuatro días a mi lado después de la operación y solo le bajaran a planta el día antes de darle el alta.

pd. Mi marido tiene una cicatriz de 5 cm muy chiquitita que no necesitó ni siquiera grapas ni cosido y apenas se le notará en un tiempo. Se encuentra perfectamente y su creatinina está fenomenal. Le dieron el alta a los cinco días. Y en un par de semanas regresará a trabajar si Dios quiere.

El ingreso

Bueno, después de un mes y una semana, al fin tengo algo de tiempo y ganas de sentarme a contar cómo ha ido todo, qué tal ha salido el trasplante y demás.
Comenzaré por lo básico, que es la noche antes de la operación. Y luego pondré un par de entradas más con el relato de la operación, el post operatorio y la estancia en el hospital, el cuidado posterior como paciente externa y las medicaciones y alguna que otra anécdota que como para todas las cosas, las hay.

La noche antes de la operación.



Son las 4 de la mañana y aquí me teneis. El médico decidió que a pesar de haber ingresado ayer dia 9 de Abril del 2013, por la tarde sobre las seis y después de haber esperado casi dos horas a que me dieran cama, las 3 de la madrugada era la hora perfecta para venir y despertarme.

-Que necesitaba urgentemente- <>jajaja, repasar mi historial, hacerme analítica completa, ponerme la vía y mandarme a una radiografía.

Al menos la espera de ayer tuvo como resultado que me dieran una habitación de esquina y para mí sola; todo un lujo ya que aquí son de cuatro pacientes habitualmente.

También me dieron cenita y me mandaron tomar mi medicación normalmente.

Luego, ayer tarde a horas "normales", vino la anestesista a presentarse y tomar nota de mi medicación.

No me puedo quejar la verdad, el trato hasta ahora ha sido excelente y me han dejado dormir de un tirón hasta las tres.

Aquí las visitas son hasta las 8 pm y estuvieron mis hijos, mami y hermana conmigo, luego vi un ratito la tv, otro lujo gracias a lo de habitación individual y sobre las 11 me dormí.

Estoy bien, algo nerviosa y con retortijones, pero bajo control.

Mi marido tiene que ingresar sobre las 7,30 así que vendrá por aquí... ¡Estoy deseando verle!

Y supongo que vendrá la familia con él.

A mi no me bajan hasta las 9,30 a quirófano y para entonces mi marido ya estará operado.

Mañana, va a ser un día largo e intenso, pero ya solo puedo pensar en despertar en cuidados intensivos y verle a mi lado.

Mi próximo mensaje será ya como feliz trasplantada...¡eso espero!




Friday, 5 April 2013

Llegando / Almost there

Estamos a viernes, ayer fue mi último día en la oficina y mis compis me despidieron por todo lo alto. No me puedo quejar.


Creo que ya había dicho antes lo mucho que voy a echar de menos el trabajo.

El martes vi por última vez a mi enfermera y el miércoles mi marido tuvo su preoperatorio, le hicieron un electro, una radiografía,

Más analíticas y recogida de orina.

Además de esto vio a uno de los cirujanos y este volvió a explicarnos el proceso a seguir, los riesgos de la operación y le hizo firmar el consentimiento

Para la misma.

Ya no volveremos a ver a más médicos, ya dije que me había quedado preocupada por no saber el resultado del último cruce de sangres.

Ayer me mandó un mail la coordinadora de trasplantes ,tras mandar yo a su vez uno a mi enfermera, y ella me confirmó que la prueba había salido bien.

Así que ya no tengo de que preocuparme, ambas me dijeron que estaba todo listo y preparado para la operación del miércoles que viene.

Y yo… ¿cuándo estaré preparada?

Me da la sensación que hasta que no pase la operación seguiré sin terminar de creerme que es a mí a quien van a operar.

Sigo viendo todo y organizando todo como si la cosa no fuera conmigo, es muy raro la verdad.

En cuanto a mi salud, la tensión se ha controlado con la nueva medicación, la inflamación de rodillas y sobre todo de tobillos ha remitido al reducir la medicación que me la causaba,

Los dolores de cabeza aparecen y desaparecen según les apetezca, pero sobre todo ando cansada y durmiéndome por los rincones. Tanto es así que a las 9 y pico me voy a la cama.

Había pensado que iba a intentar bajar un poquito más de peso antes de la operación pero mi marido lleva más de una semana de vacaciones y se levanta todos los días con recetas

Nuevas en la cabeza, que si hoy cocino esto, que si mañana aquello, ayer tarta de chocolate, hoy caracolas con pasas para desayunar… así que va a ser misión imposible.

Esta noche vamos a ir los cuatro juntos de cena, será la última cena antes de la operación en la que estemos solos, ya que mañana llegan mi madre y mi suegro.

Me van a llevar a cenar Sushi ya que he leído por ahí que no se puede comer sushi tras un trasplante y me encanta, voy a despedirme en condiciones.

Y antes de que me dé cuenta… llegará el miércoles, seguro!



It is Friday. Yesterday was my last day in the office and I had a great time with all my colleagues, I will really miss my job after the operation until I can go back.

Last Tuesday and Wednesday were our last nurses and doctors appointments and it all went well, my husband had his last x-ray and EGC done, and he signed the consent with the surgeon.

I think I mentioned in my last post I was worried about being worried because we didn’t have the results from the last cross match they did from us two weeks ago.

I sent a mail to my nurse yesterday about it and she contacted the transplant coordinator who finally sent me an email confirming it was ok, and that they are ready for next Wednesday.

And, me, when would I be really ready?

I think even until after the operation I will still not want to admit this is all going on and going to happen to me.

I still see it all, and organize it all as if it is not happening to me, it feels weird actually.

In regards to my health: My blood pressure is now under control with the beta blocker, the inflammation in my ankles and knees has reduced after taking less of the medicine that what causing it,

The headaches come and go as they please but the worst is that I am still feeling tired and fall sleep really easily, actually around 9 I go to bed this days.

I had the intention of losing some extra weigh before the operation but with my hubby on holidays the last two weeks it has been impossible. He just wakes every single day with another recipe to try in his head, yesterday chocolate cake and today nice cakes for breakfast… it will be impossible.

Tonight we are going out for dinner, it will be our last dinner the four of us alone before the operation. My mum and father in law arrive tomorrow.

We are going to have sushi since I love it and I read online that you can’t have sushi after having a transplant.

Before I will even notice it will be Wednesday… I am sure!

Monday, 1 April 2013

Abril 2013 / April 2013

¿Ya estamos en Abril? ¿De verdad? Pero si hace dos días, como aquel que dice, era Abril del 2012 y mi nefróloga me estaba diciendo que en cuestión de un año iba a necesitar diálisis o un trasplante…


Se me ha escapado el tiempo, han volado 365 días, y no me he enterado.

Hoy es festivo así que me encuentro en casita disfrutando de mis chicos, pero mañana volvemos a la rutina, una que significa trabajo, carreras y últimas preparaciones para la operación.

Mañana tengo mi última cita con mi enfermera y el miércoles tiene mi marido las últimas pruebas del preoperatorio, el jueves será el último día que iré a mi oficina. ¡Cómo voy a extrañar la oficina, los compis y la rutina diaria!

El viernes trabajo desde casa y ese será mi último día laboral, el lunes y martes me he cogido vacaciones, entre otras cosas porque mis hijos tienen vacaciones hasta el dieciséis de Abril y también porque el martes 9 tengo que ingresar ya para la operación que será si todo sigue adelante el día 10 de Abril.

Vamos, ahí mismo, a la vuelta de la esquina está ya… y yo sigo pensando que la cosa no va conmigo, adelanto pasito a pasito pero sigo sin querer tomar conciencia, supongo que para alejar al miedo.

Pero mi mayor temor ahora mismo es que me llamen del hospital para decirme que la prueba de cruce de sangres que han repetido ha salido ahora mal y el trasplante no puede seguir adelante… o tal vez no sea un temor sino más bien un deseo oculto… tal vez si algo suceden no podamos hacer el trasplante y así yo podría seguir como hasta ahora… ¿No?

Ya sé que es absurdo, pero simplemente no puedo evitarlo, anoche me costó mucho dormirme y para colmo parece que mi regla ha decidido adelantarse… no la esperaba hasta después de la operación, pero mi cuerpo hace lo que quiere… debería estar ya acostumbrada jajajaja.

Y aunque parezca mentira, se pasaron las pascuas… al menos me queda el consuelo de que antes de que me dé cuenta, la operación también pasará.

April, already? It seems like yesterday that my doctor was telling me in April 2012 that in one year time I most probably would be needing a transplant or going into dialysis. 365 days went by and I even didn’t notice.

Today is bank holiday so I am home enjoying my kids but tomorrow is back to reality for me. Back to running, work and the last preparations for the operation.

Tomorrow is my last appointment with my nurse, Wednesday is my hubby’s last pre operation test and Thursday will be my last day going down to the office. I am definitely going to miss my office, work and my colleagues!

Friday I will work from home and that will be my last working day for now, I took holidays next week Monday and Tuesday since my kids have holidays and I am going into hospital anyway on Tuesday afternoon.

It is just around the corner, and I still have difficulties assuming it is me who is into all this, I guess is just a protection thing of my inner me, no idea but sometimes it feels weird.

My worst fear at the moment is getting a call from the transplant coordinator to let us know that the cross matching of our bloods came bad this time and the operation can’t go on, or maybe it is a secret desire, maybe and just maybe, if that is happening it would mean that the transplant can’t go on, and maybe I can just keep as until now?? Right??

I know it doesn’t make sense, but I can’t help to have all kind of thoughts, I had problems to fall sleep last night, couldn’t stop thinking, and to make things worst it seems as if my period has decided to arrive just now, I was not expecting it until after the operation, but as usual my body makes his own plans…I should have known by now…

And even if it is difficult to believe Eastern is over… so, I just need to keep thinking that before I will notice, my operation will be also over.